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Hipocondría
Psicología
La hipocondría es un trastorno somatomorfo, que se
traduce en una preocupación exagerada por la salud, con el convencimiento de que se padece una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de síntomas somáticos, que no
desaparece cuando las explicaciones médicas y las exploraciones no hallan causas fisiológicas.
La hipocondría provoca un deterioro social, laboral y de otras áreas de la actividad del individuo. Esta definición no se aplica en caso de delirio, tampoco es
un estado de simulación, sino que el paciente presenta una preocupación real.
En la psicología clásica, la hipocondría es considerada como un
trastorno prolongado resultante de estados de ansiedad o depresión. La ansiedad y miedo provocan una respuesta en el cuerpo, que provoca sensaciones atribuibles a la situación
temida, entonces son percibidos como enfermedad, lo cual intensifica la sensación que provocan.
Actualmente, el bombardeo informativo y mayor nivel cultural, la preocupación exagerada por el cuerpo, resultan factores estimulantes de la actitud
hipocondríaca. Todos estos factores, junto con la idea social de que las enfermedades conllevan dolor físico y aislamiento, favorece la aparición de la hipocondría. La hipocondría conduce a la depresión, porque no
se consigue un diagnóstico que mitigue los miedos.
Tratamiento de la hipocondría:
El tratamiento de la hipocondría busca el reaprendizaje del paciente, y la separación del mismo de todo lo que recuerda sus enfermedades, se busca que el
paciente acepte sus miedos sin luchar contra ellos.
En terapia de hipocondría es común trabajar con técnicas de manejo de la ansiedad, que permitan reinterpretar las sensaciones corporales, y estimular
las que son agradables o neutras, para que el cuerpo no sea una fuente de dolor, desensibilizando ante la enfermedad y ubicando al miedo en un área razonable. Esta terapia se
complementa con otros aspectos de la vida cotidiana, para poder enfrentar con éxito, problemas que podrían degenerar en nuevas conductas hipocondríacas.
En algunos casos, el tratamiento con psicofármacos es favorable, preferentemente a principios del tratamiento.
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